El cambio comienza dentro de casa

Hoy tuve un encuentro muy particular. Me trasladaba en un taxi y mencioné como tema de conversación un escrito de mi amigo Darío Martinez Batlle con el cual estoy totalmente de acuerdo.

Menciono que desafortunadamente en un país democrático, donde cualquier persona al cumplir ciertos requisitos puede fundar su propio partido político, da lástima que solo contemos con dos candidatos electorales. Y digo una lástima porque a menos cantidad de opciones para escoger mayor nivel de conformismo debemos demostrar.

Yo particularmente opino que deberíamos tener más opciones. No forzosamente debemos preferir el uno o el otro, deben haber más opciones para escoger, pero esa es solo mi opinión.

Ahora bien, el motivo por el cual escribo este post es porque en esa conversación con el taxista escuché algo que tristemente es el pensamiento colectivo dominicano y que a mi parecer está sumamente equivocado.

El taxista (que aunque lo negaba era claramente Perredeista) decía que el estaba consiente de que el PRD iba a robar cuando subiera al poder, pero que el PLD tenía mucho tiempo robando, así que el quería que el PRD subiera para que pudiera robar también y así habría un robo equitativo.

Y es que el dominicano común basa su preferencia política en un fanatismo sin razón. Si me gusta el PLD, no importa quien sea el candidato del PLD, ese es el indicado. Si me gusta el PRD no importa quien sea el candidato del PRD, ese es el indicado. Si por el cambio no soy partidista sino que prefiero al candidato, no importa lo que ese candidato haya hecho o en cual partido esté, ese es el indicado.

Sinceramente, las decisiones políticas deben hacerse en base a datos, estadísticas e información histórica. Ahora bien, yo opino que no se debe votar por el menos malo. No porque este sea peor que aquel debo votar por este, así que si no hay buenas opciones, no voto y punto.

Aunque el voto sea un deber ciudadano, votar por un mal candidato es igual que apoyar sus vagabunderías. O acaso esconder a un asesino de la policía para que no lo metan preso ¿no es lo mismo que contribuir a su próximo asesinato?

Por eso dicen (y creo que es cierto) que cada pueblo tiene el gobernante que se merece.